domingo, 16 de junio de 2013

OMETEOTL


El principio único OMETEOTL no es un dios. Llamémosle “Ahmopohualli” cero ó “Ahmotlamini” infinito. 
El principio único, en acción, es la unidad de la Creación. Esta unidad es un todo. Llamémosle “Ce” uno. Hombre.
La Creación consiste en parejas de opuestos o polaridades .A estas polaridades les llamaremos “Ome” dos. Mujer.
Estas polaridades se hacen creativas cuando accionan entre sí. Su interacc...ión es el tercer elemento. Llamémosle “Yei” tres. Hij@ la familia: Un hombre y una mujer son “dos”. Su interacción, “tres”, engendra. Lo cual es creativo. Y así ocurre en toda creación. 
El sabio Tlamatini del Anahuac conoce todo acerca de las parejas de opuestos y de sus interacciones. El sabe cómo ser creativo. 
Para mandar, el líder aprende a obedecer. Para prosperar, el líder aprende la sobriedad. En ambos casos, la creatividad proviene de la interacción. 
Mandar sin obedecer es estéril. Luchar por hacerse rico mediante la acumulación es una tarea de jornada completa y no deja lugar a la libertad. 
La materialidad produce siempre resultados paradójicos e inesperados. La seguridad no protege, sólo menguará tu vida y algún día acabará por matarte. 
Las excepciones a estos ejemplos de sabiduria ancestral Anahuacah son muy difíciles pero no imposibles de encontrar. seamos como el principio unico, fuimos semilla y somos creadores de otras semillas, herencia de nuestros ancestros.
OMETEOTL tlazohcamati nocniuhtzitzinhuan.

sábado, 1 de junio de 2013



Sobre Guardar Silencio y Hablar

Nosotros los indios sabemos del silencio. No le tenemos miedo. De hecho, para nosotros es más poderoso que las palabras.

Nuestros ancianos fueron educados en las maneras del silencio, y ellos nos transmitieron ese conocimiento a nosotros. Observa, escucha, y luego actúa, nos decían. Ésa es la manera de vivir.

Observa a los animales para ver cómo cuidan a sus crías. Observa a los ancianos para ver cómo se comportan. Observa al hombre blanco para ver qué quiere. Siempre observa primero, con corazón y mente quietos, y entonces aprenderás. Cuando hayas observado lo suficiente, entonces podrás actuar.

Con ustedes es lo contrario. Ustedes aprenden hablando. Premian a los niños que hablan más en la escuela. En sus fiestas todos tratan de hablar. En el trabajo siempre están teniendo reuniones en las que todos interrumpen a todos, y todos hablan cinco, diez o cien veces. Y le llaman "resolver un problema". Cuando están en una habitación y hay silencio, se ponen nerviosos. Tienen que llenar el espacio con sonidos. Así que hablan impulsivamente, incluso antes de saber lo que van a decir.

A la gente blanca le gusta discutir. Ni siquiera permiten que el otro termine una frase. Siempre interrumpen. Para los indios esto es muy irrespetuoso e incluso muy estúpido. Si tú comienzas a hablar, yo no voy a interrumpirte. Te escucharé. Quizás deje de escucharte si no me gusta lo que estás diciendo. Pero no voy a interrumpirte. Cuando termines, tomaré mi decisión sobre lo que dijiste, pero no te diré si no estoy de acuerdo, a menos que sea importante. De lo contrario, simplemente me quedaré callado y me alejaré. Me has dicho lo que necesito saber. No hay nada más que decir. Pero eso no es suficiente para la mayoría de la gente blanca.

La gente debería pensar en sus palabras como si fuesen semillas. Deberían plantarlas, y luego permitirles crecer en silencio. Nuestros ancianos nos enseñaron que la tierra siempre nos está hablando, pero que debemos guardar silencio para escucharla.

Existen muchas voces además de las nuestras. Muchas voces.